
El mercado laboral andaluz ha cerrado agosto con un repunte del desempleo, un comportamiento habitual tras el fin de la temporada alta de verano. Según los datos publicados por el Ministerio de Trabajo y Economía Social, el paro registrado en el Servicio Andaluz de Empleo (SAE) aumentó en 3.394 personas, lo que supone un 0,64% más que en julio. Con este incremento, el número total de desempleados en la comunidad se sitúa en 530.256, la cifra más baja para un mes de agosto desde 2007 y también el registro más bajo desde diciembre de ese año. La consejera de Empleo, Rocío Blanco, ha destacado que Andalucía ha resistido la estacionalidad mejor que la media nacional, ya que el aumento relativo fue del 0,64% frente al 1,92% del conjunto de España.
Esta subida pone fin a cuatro meses consecutivos de caídas del desempleo en la región, que había liderado la reducción del paro a nivel estatal. No obstante, la perspectiva interanual sigue siendo claramente positiva: en los últimos doce meses, 62.355 personas han salido de las listas del paro en Andalucía, lo que representa un descenso del 10,52%. De hecho, la comunidad andaluza aporta el 80,6% de la reducción del desempleo registrada en España en el último año. La afiliación a la Seguridad Social también cae en agosto, con 11.956 cotizantes menos (-0,33%), hasta los 3.587.020, aunque en términos interanuales se han sumado 111.619 afiliados, un 3,2% más.
Un agosto marcado por la estacionalidad y la regularización de inmigrantes

El comportamiento del empleo en agosto responde, como es tradición, al fin de los contratos vinculados a la campaña estival, especialmente en el sector servicios, que concentra el 77% del aumento del paro. Así, el desempleo subió en servicios en 2.610 personas, seguido de la construcción (+1.082), el colectivo sin empleo anterior (+325) y la industria (+246). Por el contrario, la agricultura fue el único sector que redujo sus cifras, con 869 parados menos, gracias al inicio de campañas como la vendimia. En términos de afiliación, la educación es el sector que más empleo destruye (9.343 cotizantes menos), seguido del comercio (-4.147) y la construcción (-4.017). Por su parte, la sanidad y los servicios sociales crean 6.419 empleos, y la hostelería suma 2.440.
La regularización extraordinaria de inmigrantes ha tenido un impacto notable en las cifras. Según los datos del Ministerio de Inclusión, este proceso ha aportado 338.000 nuevos afiliados en toda España, de los cuales cerca de 44.291 corresponden a Andalucía (un 13% del total). Esto ha contribuido a que la afiliación interanual muestre un crecimiento récord. Sin embargo, en el caso del paro, la regularización ha sumado unas 40.000 personas a las listas del desempleo en el conjunto del país, aunque en Andalucía el efecto parece menor, ya que muchos de los inmigrantes regularizados ya estaban trabajando.
Málaga resiste, mientras Sevilla y el resto de provincias sufren subidas

La distribución territorial del desempleo en agosto deja una imagen desigual. Málaga fue la única provincia andaluza que logró reducir el paro, con 409 desempleados menos, el mayor descenso absoluto de toda España. En el lado opuesto, Sevilla encabezó las subidas con 1.457 parados más, seguida de Córdoba (+545), Granada (+457), Jaén (+393), Almería (+384), Cádiz (+328) y Huelva (+239). En cuanto a la afiliación, solo Cádiz (+348) y Jaén (+294) ganaron cotizantes, mientras que Sevilla perdió 5.875, Huelva 2.744 y Almería 1.738.
Los datos de contratación también reflejan la estacionalidad. Durante agosto se firmaron en Andalucía un total de 208.756 contratos, un 5,55% más que en el mismo mes del año anterior, pero un 26% menos que en julio. De ellos, 78.485 fueron contratos indefinidos (el 37,7% del total) y 130.271 temporales. La contratación fija creció un 8,3% interanual, lo que indica una cierta consolidación de la estabilidad laboral, aunque el peso de la temporalidad sigue siendo elevado, especialmente en el sector servicios.
El contexto nacional: la estacionalidad también golpea a toda España

A nivel estatal, el paro registrado subió en 44.419 personas en agosto, un 1,92% más, hasta los 2.355.918 desempleados. Esta cifra supone el nivel más bajo para un mes de agosto desde 2007, aunque el incremento es el peor para este mes desde 2019. Por sectores, el desempleo aumentó sobre todo en servicios (+28.563), construcción (+4.669) e industria (+3.731), mientras que la agricultura lo redujo en 912. El paro subió en las 17 comunidades autónomas, con Cataluña a la cabeza (+14.594), seguida de Madrid (+6.881) y la Comunidad Valenciana (+5.847). Solo Ceuta registró un descenso.
La afiliación a la Seguridad Social en España cayó en 162.840 personas (-0,72%), un descenso menor que en años anteriores, gracias al empuje de la regularización de inmigrantes. En términos interanuales, el empleo crece en toda España en 111.619 personas, aunque Andalucía concentra el 88% de la reducción del paro nacional, un dato que la consejera Rocío Blanco valoró como muy positivo. La tasa de cobertura frente al desempleo se sitúa en el 86,75%, la más alta de la historia si se excluye la pandemia.
Por otro lado, el gasto en prestaciones por desempleo en julio fue de 473,9 millones de euros en Andalucía, con una cuantía media de 981,9 euros para la prestación contributiva. El número de trabajadores autónomos en la comunidad se mantiene en 601.968, lo que consolida el liderazgo nacional de Andalucía en este colectivo, pese al ligero descenso de 474 en agosto.
Los retos estructurales siguen presentes

El avance de la temporada de otoño y el comportamiento del turismo urbano, junto con la evolución de la regularización, serán claves en los próximos meses. Aunque los datos de agosto responden a un patrón estacional conocido, el ligero aumento de personas sin empleo anterior (+325) y la persistente brecha de género (323.166 mujeres frente a 207.090 hombres) recuerdan que el mercado laboral andaluz aún tiene asignaturas pendientes. La consejera Blanco se muestra cauto pero confiada: “Son cifras positivas, pero no nos conformamos, porque detrás de cada número hay una persona, una familia y un proyecto de vida”.
En definitiva, el mes de agosto confirma la tendencia de los últimos años: Andalucía sufre la estacionalidad, pero mantiene una tendencia de fondo claramente favorable. Con el paro en sus niveles más bajos desde 2007, una afiliación que crece con fuerza en tasa anual y un liderazgo incontestable en la reducción del desempleo nacional, la comunidad encara el final de 2026 con mejores perspectivas que en ejercicios anteriores, aunque el reto de la estabilidad y la calidad del empleo sigue sobre la mesa.