- Cádiz prueba sus primeras sirenas de alerta ante tsunamis en tres puntos clave de la ciudad.
- La prueba técnica busca medir el alcance del sonido y decidir cuántas sirenas más son necesarias.
- El Ayuntamiento prevé adquirir entre cinco y seis dispositivos adicionales para ampliar la cobertura.
- La ciudad cuenta con el reconocimiento Tsunami Ready de la Unesco y un plan integral de prevención.

El jueves 17 de septiembre, a las siete de la tarde, Cádiz estrenó su sistema de aviso ante posibles maremotos. Las tres primeras sirenas de alerta, cedidas por la Unesco, sonaron en distintos puntos de la ciudad en una prueba técnica que buscaba comprobar hasta dónde llega su sonido y cómo se propaga. El alcalde, Bruno García, fue el encargado de activar el dispositivo desde la cubierta del edificio de la Junta de Andalucía en la Plaza Asdrúbal.
Esta prueba de sonido no era ni un simulacro de evacuación ni una alerta real, sino un ejercicio para calibrar el alcance real de las sirenas y decidir cuántas más harán falta para cubrir toda la ciudad. El Ayuntamiento había avisado previamente a los vecinos para evitar sustos, y la activación duró aproximadamente un minuto.
Una prueba técnica con resultados desiguales
Los tres dispositivos se han instalado en lugares estratégicos: el edificio Centro de Transferencia Empresarial El Olivillo (CENTI) junto al Gran Teatro Falla, la azotea del estadio Nuevo Mirandilla y la torre adosada al antiguo Hospital Real, en el campus de la Universidad de Cádiz. Durante el ensayo, equipos de Protección Civil se desplegaron por varios barrios para medir en tiempo real la cobertura acústica. Mientras que en las zonas más próximas se escuchó con claridad, en el paseo marítimo apenas se percibió un zumbido, y el mensaje de voz que acompaña a la sirena tampoco fue inteligible en algunas áreas. Esta desigualdad era esperable, según explicó el alcalde, ya que el objetivo no es que una única sirena cubra toda la ciudad, sino recabar datos para dimensionar correctamente el sistema.

Un sistema que se refuerza con más dispositivos
El resultado de esta primera prueba permitirá al Ayuntamiento decidir cuántas sirenas adicionales adquirir. La previsión inicial pasa por comprar entre cinco o seis unidades más, que se sumarían a las tres actuales para crear un sistema «cremallera» que garantice una cobertura eficiente. De momento, las tres sirenas han sido financiadas y donadas por la Unesco, en el marco de la colaboración que mantiene la ciudad con esta organización internacional. García ha recordado que Cádiz cuenta con el reconocimiento «Tsunami Ready» de la Unesco, siendo la primera capital española en obtenerlo, lo que avala su preparación ante el riesgo de maremoto.

Prevención integral: simulacros y señalización
Las sirenas son solo una pieza más dentro del plan de prevención. El Ayuntamiento ya aprobó el Plan de Acción Local ante el Riesgo de Maremotos (PALMA), pionero en Andalucía, y en noviembre de 2025 se realizó un gran simulacro de evacuación con la Junta de Andalucía que abarcó buena parte de la ciudad. Además, se han instalado señales de rutas de evacuación y puntos de encuentro en diferentes zonas, y se han organizado charlas en centros escolares para que la población sepa cómo actuar ante una emergencia. El alcalde ha señalado que, en caso de un tsunami real, la ciudad tendría un margen de entre 30 y 40 minutos para reaccionar, y la principal recomendación sería buscar altura.

Colaboración entre administraciones y universidad
La prueba también ha servido para poner en valor la cooperación institucional. La delegada del Gobierno de la Junta de Andalucía en Cádiz, Mercedes Colombo, destacó que el Ayuntamiento es «uno de los pioneros» en la preparación frente a tsunamis y subrayó la importancia de la coordinación entre administraciones. El director general de Relaciones Institucionales de la Universidad de Cádiz, Antonio Díaz, explicó que la presencia de una sirena en el entorno universitario es fundamental porque más de 20.000 personas pueden encontrarse en sus instalaciones en caso de alarma. Díaz recordó que la universidad cede el espacio en la torre del antiguo Hospital Real como muestra de su compromiso con la protección ciudadana.

Próximos pasos: ampliar la red y nuevos simulacros
Una vez analizados los resultados de esta prueba, el Ayuntamiento tiene previsto adquirir nuevas sirenas que se instalarán en altura y también en zonas con alta densidad de población, como los barrios de La Laguna, Loreto o La Paz. Además, está previsto que antes de final de año se realice un simulacro con los centros educativos de la zona intermedia, y para antes del verano de 2027 se está planificando un simulacro global con toda la población gaditana. El alcalde insistió en que «ojalá estas sirenas no sirvan para nada», pero que el objetivo es que la ciudad esté preparada ante cualquier eventualidad.

En definitiva, esta primera prueba ha permitido a Cádiz dar un paso más en su estrategia de autoprotección frente a tsunamis. Pese a que la cobertura sonora fue desigual en algunos puntos, los datos recogidos servirán para mejorar el sistema y ampliar la red con más dispositivos. La ciudad, que ya cuenta con el aval internacional de la Unesco, sigue trabajando en simulacros y señalización para que los ciudadanos sepan cómo reaccionar. La seguridad de los gaditanos se refuerza así con un sistema de alerta que, aunque todavía en desarrollo, ya está en marcha.