- La Junta de Andalucía ha prohibido temporalmente el baño en cinco playas de la provincia de Cádiz.
- Los análisis detectaron niveles elevados de Escherichia coli y enterococos, indicadores de contaminación fecal.
- La medida afecta a El Puerto de Santa María, Chipiona, Puerto Real y Rota.
- Nuevas muestras determinarán si las restricciones se levantan a partir del lunes.

La Delegación Territorial de Sanidad y Consumo de la Junta de Andalucía en Cádiz ha decretado el cierre temporal al baño de cinco playas del litoral gaditano tras detectar en los análisis rutinarios concentraciones de bacterias fecales que superan los límites establecidos. Esta medida, adoptada para salvaguardar la salud de los bañistas, afecta a localidades como El Puerto de Santa María, Chipiona, Puerto Real y Rota.
Los informes de laboratorio confirmaron la presencia de Escherichia coli (E. coli) y enterococos intestinales en cantidades que exceden los valores permitidos por la normativa sanitaria. La prohibición se mantendrá vigente hasta que las nuevas analíticas indiquen que el agua vuelve a ser segura, según explicó el subdirector de Protección de la Salud, Ulises Ameyugo.

Las playas afectadas
La restricción afecta a la playa de La Cachucha, en Puerto Real; Punta Candor, en Rota; Aculadero-Puerto Sherry y Fuentebravía, ambas en El Puerto de Santa María; y Micaela, en Chipiona. En las tres primeras, los análisis revelaron valores elevados de E. coli y enterococos, mientras que en Fuentebravía solo se superó el límite de enterococos intestinales y en Punta Candor únicamente el de E. coli.
Estos microorganismos son indicadores de contaminación fecal y su presencia en concentraciones altas puede conllevar riesgos para la salud, especialmente episodios de gastroenteritis. Las autoridades sanitarias subrayan que la exposición al agua contaminada debe evitarse mientras dure la prohibición.

Medidas y protocolo de actuación
Los ayuntamientos de los municipios implicados han recibido la orden de señalizar la prohibición del baño con banderas rojas y carteles informativos. Además, deben informar a los usuarios sobre las causas de la restricción y adoptar las medidas correctoras necesarias para restablecer la calidad habitual de las aguas.
La Delegación Territorial de Sanidad ya ha tomado nuevas muestras de agua en todas las zonas afectadas. Los resultados, que se esperan para el próximo lunes, serán determinantes para decidir si se levanta la prohibición. Mientras tanto, la vigilancia se mantiene dentro del Programa de Vigilancia Sanitaria de las Aguas de Baño, que controla 304 zonas en la comunidad de Andalucía durante la temporada alta, del 1 de junio al 30 de septiembre.

Ecologistas en Acción denuncia la falta de saneamiento
La organización Ecologistas en Acción ha aprovechado la situación para reclamar una mejora urgente del sistema de depuración en el litoral gaditano. Consideran que estos episodios ponen de manifiesto un «déficit de gestión inaceptable» por parte de las administraciones, que no siempre garantizan el correcto funcionamiento de las estaciones depuradoras (EDAR).
Según la entidad, la responsabilidad legal de depurar los vertidos recae en los municipios, pero a menudo carecen de recursos técnicos y económicos. Además, recuerdan que la Agencia Europea de Medio Ambiente advierte sobre el riesgo de contaminación fecal en zonas de baño, especialmente tras lluvias intensas que provocan el desbordamiento de alcantarillas y el arrastre de residuos hacia el mar.
El Ayuntamiento de Chipiona, por su parte, ha señalado que los técnicos estudian si las precipitaciones registradas en los días previos pudieron influir en los resultados de las analíticas. Sin embargo, aún no existe una causa oficialmente confirmada.

La reapertura de estas playas dependerá de los nuevos informes de laboratorio y de la inspección sobre el terreno por parte de los agentes de Salud Pública. Hasta entonces, los bañistas deberán respetar las señalizaciones y buscar alternativas en otras zonas del litoral que permanecen abiertas.
La Junta de Andalucía ha recordado que este tipo de cierres son medidas preventivas habituales y que se levantan en cuanto se confirma la desaparición del riesgo sanitario. La vigilancia continuará realizándose de forma periódica durante toda la temporada estival para garantizar la seguridad de todos los usuarios.
