- Artista especializado en acuarela y óleo con una fuerte influencia del estilo impresionista.
- Amplia trayectoria con 49 exposiciones, muchas de ellas destinadas a causas benéficas como ADIMI y el proyecto Baobab en Senegal.
- Obra inspirada en paisajes diversos que incluyen la Sierra del Guadarrama, Paraguay, Canarias y Andalucía.

Hablar de Emilio Guitián es adentrarse en un universo donde el color y la luz cobran vida propia sobre el papel y el lienzo. Este artista, que se define a sí mismo como un trotamundos por vocación, ha sabido plasmar en sus obras la esencia de los diversos paisajes que ha recorrido, desde sus raíces canarias hasta sus vivencias en tierras lejanas.
A lo largo de su trayectoria, Guitián ha desarrollado un estilo muy personal, sintiéndose mucho más cercano al impresionismo que a otras corrientes pictóricas. Esta sensibilidad le permite capturar instantes efímeros de la naturaleza, convirtiendo cada pincelada en un testimonio visual de sus viajes y sus emociones.
Un camino marcado por la generosidad
Una de las facetas más admirables de su trabajo es el uso del arte como herramienta de ayuda. Un ejemplo claro fue la muestra organizada en la Casa de la Cultura de Las Lagunas, donde se inauguró una exposición de acuarelas con carácter solidario. El objetivo principal era recaudar fondos para ADIMI, la asociación que brinda apoyo a personas con discapacidad intelectual «Virgen de la Peña» en Mijas.
Su compromiso social no se detuvo allí. En el Club de Tenis de Tenerife, el artista presentó «Acuarelas Solidarias con Senegal», una colección diseñada para impulsar el proyecto Baobab de la Fundación El Buen Samaritano. Esta iniciativa busca construir un hotel escuela en Kayar, Senegal, para ofrecer formación y salidas laborales a los jóvenes y combatir la emigración forzada.
Explorando paisajes: De la Sierra del Guadarrama a Paraguay
La obra de Guitián es un mapa geográfico y emocional. En el Centro Cultural de Moralzarzal, presentó la serie «Pinturas Compartidas», donde destacó la belleza de la Sierra del Guadarrama y, específicamente, la zona de La Maliciosa. A través de unas 45 piezas, mayoritariamente acuarelas, logró captar la atmósfera natural de los alrededores de Moralzarzal.
Sin embargo, sus pinceles también han viajado mucho más lejos. Sus obras reflejan la intensidad cromática de Paraguay, donde residió gran parte de su vida, así como los paisajes de Canarias. Esta mezcla de influencias se puede apreciar en piezas que van desde óleos de selvas con cocoteros hasta acuarelas que evocan la luz del atardecer.
Técnicas y obras destacadas
Aunque es un maestro de la acuarela, Emilio no descarta el óleo para dar profundidad a sus creaciones. Entre sus trabajos más emblemáticos encontramos representaciones del Generalife de Granada, la luminosidad de las amapolas o vistas panorámicas de los campos de girasoles en Lebrija, Sevilla. También ha explorado entornos madrileños, como el Pantano de San Juan.
- Acuarelas naturales: Capturas rápidas y vibrantes de la flora y fauna.
- Óleos detallados: Obras de gran formato con una carga emocional profunda.
- Exposiciones: Ha participado en un total de 49 muestras, alternando formatos individuales y colectivos.
Es curioso mencionar que el talento artístico parece correr en la familia, ya que se ha registrado la actividad de Álvaro Guitián, quien también ha incursionado en este mundo con su muestra «Entre el agua y el papel» en el Centro de Cultura de Hoyo de Manzanares, demostrando que la pasión por el arte es un hilo conductor generacional.
La trayectoria de Emilio Guitián es un testimonio de cómo la pintura puede servir no solo para la contemplación estética, sino como un puente de solidaridad internacional y una forma de documentar la belleza de nuestro planeta desde una mirada impresionista y humana.