- El euríbor cierra septiembre en torno al 3,24%-3,25%, tercer mes consecutivo de subidas y máximo en dos años.
- El BCE subió tipos en septiembre y el mercado espera más endurecimiento por la inflación y la tensión energética.
- Las hipotecas variables se encarecen: una media de 150.000 euros puede pagar más de 1.000 euros anuales extra.
- Los expertos aconsejan revisar las condiciones y valorar fijo, mixto o subrogación según cada perfil.

El euríbor a doce meses, referencia principal para la mayoría de hipotecas variables en España, ha cerrado septiembre con una media provisional que ronda el 3,24%-3,25%. Es el tercer mes consecutivo de ascensos y deja atrás los niveles mucho más bajos que se veían hace un año, cuando el indicador se movía cerca del 2,17%.
El dato no es menor: afecta a millones de familias que revisan sus préstamos con este índice. La subida se ha notado especialmente en la segunda mitad del mes, después de que el Banco Central Europeo aprobara un nuevo incremento de los tipos oficiales y de que el conflicto en Oriente Próximo tensara los mercados energéticos.
Un cierre de septiembre en máximos de dos años
Los registros difundidos por distintos medios y comparadores sitúan la media mensual en la zona del 3,24%-3,25%, con tasas diarias que llegaron a tocar el 3,379% el 25 de septiembre. Ese nivel diario no se veía desde julio de 2024, cuando el euríbor se encontraba bastante más alto. El dato de agosto, en cambio, se quedó alrededor del 2,95%, lo que confirma la escalada de los últimos meses.
En la última jornada del mes, la tasa diaria anotó un leve descenso respecto al día anterior, según los datos provisionales. La media mensual, pendiente aún de confirmación oficial del Banco de España, se mantiene en torno al 3,24%-3,25%, según las fuentes consultadas. La evolución de los últimos días refleja una primera quincena más contenida y un tramo final claramente al alza.
La serie mensual dibuja una tendencia clara: frente a los niveles de comienzos de año, el indicador se ha ido elevando hasta acercarse al 3,25% en septiembre. La diferencia respecto a septiembre de 2025 supera el punto porcentual, un salto que se traduce directamente en las cuotas de las hipotecas variables que toca revisar.

Por qué el euríbor ha vuelto a subir
El Banco Central Europeo subió los tipos de interés en septiembre en 25 puntos básicos, hasta dejar la facilidad de depósito en el 2,50%. Fue la segunda subida del año, después de la aplicada unos meses antes, y el mercado ha empezado a descontar que puede haber más movimientos antes de que termine el ejercicio.
Los expertos señalan varios frentes. Por un lado, la guerra en Irán y las tensiones en el estrecho de Ormuz han presionado al alza el precio de la energía. Por otro, la inflación de la eurozona sigue resistiéndose a bajar con la rapidez esperada, lo que mantiene abierta la puerta a nuevos endurecimientos monetarios.
A ello se suma que el euríbor se está moviendo por delante del tipo oficial del BCE. Con la facilidad de depósito en el 2,50% y el índice a doce meses alrededor del 3,3%, el mercado está incorporando un escenario de tipos más altos durante los próximos meses, según apuntan analistas de diferentes firmas.
Las previsiones no son unánimes. Algunas casas de análisis contemplan un cierre de año en torno al 3% o incluso por encima si no se resuelve el conflicto, mientras que otras manejan horquillas más moderadas. El factor geopolítico será determinante: si se alcanza un acuerdo entre Estados Unidos e Irán y se relajan los precios energéticos, el indicador podría suavizarse; si la tensión persiste, seguiría presionado.

Impacto directo en las hipotecas variables
Para una hipoteca media de 150.000 euros a 25 años, con un diferencial del euríbor más el 1%, la revisión anual podría encarecer la cuota en más de 1.000 euros al año. Si el préstamo asciende a 300.000 euros, con condiciones similares, el aumento anual podría superar los 2.100 euros.
El encarecimiento es mayor que el de meses anteriores. Durante el verano, el indicador fue descontando lo que iba a hacer el BCE y, una vez confirmada la subida, se instaló en la zona alta del 3%. Las hipotecas que se revisen con el dato de septiembre notarán el golpe de forma inmediata, sobre todo si la última actualización se hizo justo un año antes.
No todas las revisiones funcionan igual. Quienes tengan una actualización semestral o trimestral podrían notar variaciones distintas según la fecha que les corresponda. La recomendación de los expertos pasa por revisar las condiciones del préstamo y estudiar si conviene negociar, subrogar o cambiar a un tipo fijo o mixto.

Qué está pasando con las hipotecas fijas y mixtas
El mercado de tipo fijo también se ha movido, aunque de forma desigual. Entre abril y junio, muchas entidades revisaron al alza sus ofertas ante las expectativas de tipos más altos. En septiembre, en cambio, la mayoría ha optado por mantener precios y solo se han visto ajustes puntuales.
Para quienes quieran firmar una hipoteca, los expertos de iAhorro apuntan a un cierre de año con contención en los precios, después de varios meses de ajustes. Las entidades ya habrían trasladado buena parte del nuevo escenario a sus ofertas durante la primavera, por lo que septiembre no ha traído grandes cambios.
La próxima cita del Banco Central Europeo está prevista para finales de octubre. Distintos analistas esperan que la inflación se mantenga por encima del objetivo durante un tiempo y que el mercado siga descontando nuevos movimientos. El euríbor, por tanto, no parece que vaya a relajarse de forma rápida salvo que cambie el escenario energético o geopolítico.
Qué pueden hacer los hipotecados ante este escenario
El euríbor es el tipo de interés al que los principales bancos europeos se prestan dinero entre sí y sirve de referencia para muchos productos financieros, sobre todo hipotecas variables. Su valor se calcula con las operaciones del mercado interbancario y su media mensual se utiliza para actualizar las cuotas.
Los especialistas recomiendan comparar alternativas antes de que llegue la revisión. Si el euríbor se mantiene alto, una hipoteca fija puede dar tranquilidad a quien priorice saber exactamente cuánto pagará cada mes. Una hipoteca mixta puede resultar atractiva para quien tenga capacidad de ahorro y tolere cierta incertidumbre.
También conviene revisar el diferencial, las bonificaciones y los productos vinculados. A veces, una subrogación o una novación permite mejorar las condiciones sin cambiar de vivienda. No se trata solo de mirar el euríbor: el plazo, el capital pendiente y los ingresos familiares condicionan cualquier decisión.
El panorama actual deja un euríbor claramente al alza, con septiembre como tercer mes consecutivo de subidas y una media cerca del 3,25%. Las hipotecas variables serán las primeras en notar el encarecimiento, mientras que las fijas y mixtas ganan interés para quienes buscan estabilidad. La evolución del conflicto en Oriente Próximo, la inflación y las decisiones del BCE marcarán si el indicador se relaja o sigue instalado en niveles elevados en los próximos meses.



