- El Ministerio de Transportes firma una orden para ocupar 16.000 m² del puerto de Ceuta.
- La medida se adopta tras el rechazo de la Autoridad Portuaria y el Gobierno ceutí.
- Se instalarán carpas con servicios sanitarios y de atención social para más de 1.000 migrantes.
- Casi 300 menores son trasladadas a naves en El Tarajal.

El pulso entre el Gobierno central y las autoridades de Ceuta por la acogida de migrantes ha dado un paso más. El Ministerio de Transportes, liderado por Óscar Puente, ha firmado una orden para tomar el control de una parte del puerto de la ciudad autónoma y habilitar allí un campamento temporal. La medida, que se ampara en el artículo 73.3 de la Ley de Puertos, permite a la Secretaría de Estado de Migraciones ocupar 16.000 metros cuadrados de dominio público portuario en la zona de Poniente.
La decisión llega apenas un día después de que el Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Ceuta votara en contra de ceder esos terrenos. El Gobierno ceutí, los empresarios y los vecinos han mostrado su rechazo, pero el Ejecutivo central alega razones de interés general y de seguridad nacional para justificar la ocupación. Mientras tanto, la crisis humanitaria continúa, con cientos de migrantes viviendo a la intemperie.

Una orden controvertida
La orden firmada por Puente se apoya en el artículo 73.3 de la Ley de Puertos del Estado y la Marina Mercante. La ocupación temporal de los terrenos se extenderá hasta el 31 de diciembre de 2026, según consta en la resolución. En ella se detalla que se instalarán carpas y otros espacios destinados a zona de descanso, enfermería y dispensario, así como áreas para la atención e intervención social, servicios sanitarios, oficinas para el personal y una caseta de seguridad.
El documento también recoge un informe de Puertos del Estado que advierte de que la instalación podría incrementar riesgos para la protección de infraestructuras críticas y la operativa portuaria. No obstante, el organismo concluye que existen razones de interés general suficientes para conceder el permiso, siempre que se adopten medidas para garantizar la compatibilidad con la seguridad y el funcionamiento normal del puerto.

Rechazo unánime en Ceuta
La decisión del Gobierno central ha sido recibida con un rotundo rechazo en Ceuta. El Ejecutivo que preside Juan Jesús Vivas ha calificado la medida de «grave error» y ha insistido en que la prioridad debe ser la devolución de los migrantes a Marruecos. En un comunicado, el Gobierno ceutí subraya que el puerto es una infraestructura crítica y que los informes técnicos desaconsejan su uso para este fin.
Los empresarios, a través de la Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE), también han mostrado su oposición. Consideran que este tipo de instalaciones deben ubicarse fuera del entorno portuario, aunque reconocen la necesidad de alojar a los migrantes. Los vecinos, por su parte, han convocado varias manifestaciones y aseguran que «Ceuta no se vende, no se regala, no se cede».

Traslado de menores a El Tarajal
Mientras el conflicto por el puerto continúa, este sábado se ha producido otro movimiento en el mapa de acogida. Casi 300 niñas migrantes han sido trasladadas desde el polideportivo del colegio Reina Sofía hasta unas naves en el polígono de El Tarajal. El traslado se realizó a primera hora de la mañana con un fuerte dispositivo policial.
Según voluntarios de las organizaciones que trabajan con ellas, alrededor de 290 menores subieron a autobuses de la empresa Amgevicesa para ser conducidas a su nueva ubicación. Tras el desalojo, que duró un par de horas, comenzaron las labores de limpieza del polideportivo anexo al colegio público Reina Sofía.

La situación en Ceuta sigue siendo crítica. Más de un mes después de la entrada masiva de migrantes, la ciudad continúa buscando espacios para alojarlos mientras el Gobierno central y las autoridades locales mantienen un pulso por la gestión de la crisis. La orden de Transportes permite ocupar el puerto hasta final de año, pero el conflicto político y social está lejos de resolverse.

La crisis migratoria en Ceuta ha entrado en una nueva fase con la decisión del Gobierno de ocupar el puerto. La medida, aunque controvertida, pretende aliviar la presión asistencial, pero ha generado un fuerte rechazo local. El tiempo dirá si esta solución provisional se convierte en un nuevo foco de conflicto.