- El fuego se originó el viernes al arder un camión cargado de paja en la N-432, en el kilómetro 256, y se extendió a la vegetación cercana.
- Más de 270 vecinos fueron desalojados de forma preventiva, aunque pudieron regresar a sus casas el sábado por la noche tras estabilizarse el incendio.
- El operativo movilizó hasta 167 efectivos, 42 vehículos y 21 medios aéreos, y logró frenar el avance gracias a un contra fuego controlado.
- La Guardia Civil investiga las causas del incendio, mientras que la superficie afectada se estima en unas 200 hectáreas, aunque gran parte no llegó a quemarse por completo.

El incendio forestal declarado el pasado viernes en el paraje de Cerro Muriano, en Córdoba, ha quedado estabilizado en la noche del sábado tras más de 24 horas de intensas labores de extinción. Las llamas, que se originaron a partir de un camión cargado de paja que ardió en la carretera N-432, llegaron a amenazar varias urbanizaciones y obligaron al desalojo preventivo de más de 270 personas. La rápida intervención de los equipos del Plan Infoca, apoyados por bomberos y cuerpos de seguridad, logró contener el avance del fuego y evitar daños personales y materiales de consideración.
El dispositivo de extinción, que llegó a movilizar a 167 efectivos terrestres, 42 vehículos y 21 medios aéreos, trabajó sin descanso durante toda la noche del viernes al sábado. Una maniobra de fuego técnico, ejecutada por la unidad especializada del Infoca, resultó clave para frenar el frente principal cuando un cambio brusco de viento amenazó con llevar las llamas al otro lado de la carretera. La evolución favorable del incendio permitió que los vecinos desalojados pudieran regresar a sus hogares a última hora del sábado, mientras los técnicos continúan con las tareas de refresco y vigilancia.
Origen del incendio: un camión de paja en la N-432

El fuego se inició alrededor de las 14:39 horas del viernes, cuando un camión que transportaba paja comenzó a arder en el kilómetro 256 de la N-432, en sentido Badajoz. Las llamas se propagaron rápidamente a la vegetación situada en los márgenes de la vía, favorecidas por rachas de viento de hasta 30 kilómetros por hora y por la pendiente del terreno, que impulsó el fuego ladera arriba. La carretera N-432 quedó cortada al tráfico en ambos sentidos, con desvíos establecidos por la Guardia Civil, mientras que la antigua N-432a permaneció cerrada durante varias horas. El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil investiga ahora las causas concretas que provocaron la combustión del vehículo, aunque el camión figura desde el primer momento como el foco inicial del incendio.
Despliegue de medios y lucha contra las llamas

El operativo desplegado por la Junta de Andalucía fue uno de los más importantes de los últimos años en la provincia. En total, 167 efectivos trabajaron sobre el terreno, apoyados por 42 vehículos, entre ellos ocho autobombas y tres bulldóceres. A ellos se sumaron 21 medios aéreos: seis aviones de carga en tierra, cuatro anfibios ligeros, dos aviones de coordinación, un helicóptero ligero, seis semipesados y dos pesados. La Agencia de Emergencias de Andalucía activó también al Grupo de Emergencias (Grea) y a la Unidad Médica, mientras que bomberos del Ayuntamiento de Córdoba y de la Diputación, junto con efectivos de la Guardia Civil, Policía Local, Policía Nacional Adscrita y Protección Civil, colaboraron en las tareas de extinción y seguridad. El centro coordinador de emergencias 1-1-2 gestionó cerca de 276 llamadas relacionadas con el incendio, la primera de ellas recibida a las 14:34 horas.
Durante la noche del viernes, el dispositivo se mantuvo con 120 efectivos terrestres y cinco autobombas, además de tres bulldóceres. A primera hora del sábado, el número de efectivos se redujo a 100, aunque se reincorporaron los medios aéreos una vez que las condiciones de luz lo permitieron. El cambio de dirección del viento, que pasó a soplar de oeste, resultó determinante para desviar el avance del fuego hacia una zona de dehesa, un tipo de terreno que facilitó las labores de extinción y alejó las llamas de las viviendas.
Evacuación y regreso de los vecinos

La cercanía del incendio a las urbanizaciones de Villa Sanjurjo y Villa Alicia obligó a la Guardia Civil a desalojar de forma preventiva a un total de 274 personas, según los datos oficiales facilitados por la Junta de Andalucía. De ellas, solo una docena tuvo que pasar la noche en el centro cívico de Cerro Muriano, habilitado por el Ayuntamiento de Córdoba; el resto encontró alojamiento en casas de familiares o segundas residencias. El alcalde de Córdoba, José María Bellido, se desplazó hasta el Puesto de Mando Avanzado para coordinar la atención a los afectados, mientras que el vicepresidente primero de la Junta, Antonio Sanz, siguió de cerca la evolución del incendio.
El regreso de los vecinos se autorizó en torno a las 20:20 horas del sábado, una vez que el incendio pasó a situación operativa 0 (preemergencia) y se confirmó que no existían frentes activos que pudieran poner en riesgo las viviendas. Muchos residentes expresaron su alivio al volver a casa, aunque algunos reconocieron haber pasado miedo durante la tarde del viernes, especialmente al ver la gran columna de humo y el intenso movimiento de los equipos de emergencia. La Feria de Cerro Muriano, que estaba prevista para ese fin de semana, fue suspendida como medida de precaución.
La maniobra de fuego técnico que salvó la situación

Uno de los momentos más críticos se vivió durante la madrugada del sábado, cuando un cambio brusco de viento convirtió la cola del incendio en cabeza y empujó las llamas directamente hacia el nudo que forman la N-432 y la N-432A. Ante el riesgo de que el fuego cruzara la carretera y se adentrara en una masa forestal de gran densidad, la dirección de extinción optó por una maniobra de fuego técnico, una estrategia de alto riesgo que consiste en provocar un contra fuego controlado para hacer chocar las llamas y frenar su progresión. La operación, ejecutada en apenas una hora por agentes de la unidad especializada del Plan Infoca y bomberos de Córdoba, logró su objetivo y evitó una catástrofe mayor.
El vicepresidente Antonio Sanz calificó la maniobra de «operación de cirugía» y destacó la valentía de los equipos que la llevaron a cabo. De forma paralela, un retén desplegado en la margen opuesta se encargó de sofocar los pequeños conatos causados por el paveseo, es decir, las chispas y briznas incandescentes arrastradas por el aire. Gracias a esta intervención, el frente principal no logró saltar la carretera y el incendio pudo ser contenido en su flanco más peligroso.
Investigación en curso y balance provisional

El Seprona de la Guardia Civil ha abierto una investigación para determinar las causas exactas por las que el camión de paja comenzó a arder. Aunque el vehículo se señala como el origen del incendio, los agentes analizan si pudo tratarse de un fallo mecánico, una negligencia o incluso una acción intencionada. Por el momento, no se ha detenido a ninguna persona ni se han formulado acusaciones. El consejero Antonio Sanz ha agradecido la labor de todos los cuerpos implicados y ha subrayado la «coordinación, cooperación y lealtad» con la que se ha actuado desde el primer momento.
En cuanto a la superficie afectada, las primeras estimaciones de los técnicos del Infoca sitúan el perímetro del incendio en unas 200 hectáreas, aunque una parte importante de esa superficie no llegó a arder por completo o presenta solo daños superficiales, lo que mejora las perspectivas de recuperación del monte. El consejero ha precisado que la cifra de hectáreas calcinadas será menor una vez que se realice una medición más precisa. Mientras tanto, los efectivos continúan con las tareas de refresco y vigilancia para evitar que el fuego se reavive, en una zona que ya respira cierta normalidad tras el susto.

El incendio de Cerro Muriano ha dejado imágenes impactantes, pero también una lección de eficacia en la coordinación de emergencias. La rápida respuesta de los equipos de extinción, la maniobra de fuego técnico y el cambio favorable del viento permitieron que lo que pudo ser una tragedia se quedara en un susto mayúsculo. Los vecinos han vuelto a sus casas, la carretera N-432 ha reabierto parcialmente y el operativo se mantiene en alerta para garantizar que el fuego no se reavive. La investigación del Seprona determinará las responsabilidades, mientras la sierra cordobesa inicia su lenta recuperación.