El Renacer del Arte Contemporáneo en Málaga: Del CAC al MuCAC

Última actualización: julio 25, 2026
  • El Centro de Arte Contemporáneo de Málaga evoluciona hacia el MuCAC, fusionando sus espacios con el Museo del Patrimonio Municipal.
  • El proyecto incluye la rehabilitación integral del antiguo Mercado de Mayoristas y la expansión a las sedes de La Coracha y Paseo de Reding.
  • La nueva gestión pública priorizará el arte local, andaluz y las conexiones culturales con África y Latinoamérica.

Edificio artístico

Si hablamos de cultura en la capital costera, es imposible no mencionar el camino recorrido por el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga. Desde que abrió sus puertas en 2003, este espacio se ha consolidado como un referente internacional de las artes plásticas, funcionando no solo como una galería, sino como un motor de reflexión y divulgación educativa para todo aquel que quiera sumergirse en las vanguardias visuales.

Dependiente del consistorio malagueño, el centro se ha encargado de acercar al ciudadano las corrientes más disruptivas del siglo XX y XXI. Lo ha logrado mediante un despliegue de actividades pioneras en España, que van desde seminarios especializados y cursos formativos hasta exposiciones de artistas que, hasta entonces, no habían tenido la oportunidad de mostrar su obra en territorio nacional.

La metamorfosis: del CAC al nuevo MuCAC

El panorama ha cambiado recientemente. Tras el cierre del modelo anterior, el Ayuntamiento ha puesto en marcha un plan ambicioso para iniciar una etapa de gestión totalmente pública. Esta transformación culmina en la creación del Museo de Arte Contemporáneo y Patrimonio de Málaga (MuCAC), una entidad que nace de la fusión entre el antiguo CAC y el Museo del Patrimonio Municipal (MUPAM).

Para que este proyecto no se quede pequeño, el nuevo museo contará con tres sedes diferenciadas: el emblemático antiguo Mercado de Mayoristas, las salas situadas en La Coracha y el edificio del MUPAM en el paseo de Reding. Este despliegue supone una ampliación drástica de los espacios expositivos, permitiendo que la cultura respire en diferentes puntos de la ciudad con una inversión inicial de unos 1,1 millones de euros para adecuar las instalaciones antes de su reapertura prevista para el primer trimestre de 2026.

Un punto clave en esta transición ha sido la seguridad de la plantilla. Los 27 trabajadores del antiguo centro han sido subrogados e integrados en la Agencia de gestión de museos municipales, la misma que lleva las riendas de la Casa Natal de Picasso, el Museo Ruso o el Pompidou, eliminando así la incertidumbre laboral que generaba el fin de la concesión privada.

Sedes, arquitectura y rehabilitaciones necesarias

El edificio del antiguo Mercado de Mayoristas, donde residía el CAC, es una joya arquitectónica de 6.000 metros cuadrados. De ellos, unos 2.400 están destinados específicamente a las exposiciones, mientras que el resto se utiliza para talleres pedagógicos y actividades culturales. El diseño se caracteriza por sus líneas rectas y espacios cúbicos distribuidos en dos plantas.

Sin embargo, el paso del tiempo y los problemas estructurales han obligado a intervenir el inmueble, calificado como Bien de Interés Cultural (BIC). Se ha adjudicado un contrato de casi un millón de euros para solucionar filtraciones de humedad en la cubierta y lucernarios, además de renovar el saneamiento del sótano. Estas obras, que durarán unos cinco meses, buscan dejar el edificio impecable para su uso como sede del MuCAC Mayoristas.

Entre las mejoras más concretas, se destaca la reconversión de los antiguos aseos de la planta baja en vestuarios y la recuperación de la iluminación natural mediante la limpieza de los huecos de ventilación. Además, la fachada recuperará su tono rojizo original gracias a la aplicación de pintura pétrea, devolviéndole su esplendor exterior.

Una programación con mirada global y local

El nuevo rumbo del MuCAC se aleja de las polémicas gestiones pasadas para adoptar un perfil estrictamente institucional. El futuro director, que será elegido mediante concurso público, tendrá plena autonomía para diseñar una agenda artística que deberá incluir un mínimo de 15 exposiciones temporales al año.

En cuanto al enfoque, no se olvidarán las raíces. Se dará prioridad absoluta a los artistas locales y andaluces, apoyándose en el contexto cultural de qué es Andalucía, pero manteniendo una ventana abierta al mundo, específicamente hacia Latinoamérica y África, regiones con un vínculo estratégico con Málaga. Además, nacerá el Espacio Foto, una zona dedicada exclusivamente a la fotografía, disciplina que hasta ahora no gozaba de un rincón propio en la ciudad.

La riqueza del museo crecerá notablemente. A las 632 piezas ya adquiridas, se sumarán la prestigiosa colección de Carmen Riera y diversas donaciones privadas. A lo largo de su historia, el espacio ya ha acogido a figuras de la talla de Marina Abramovic, Anish Kapoor o Louise Bourgeois, y ha exhibido obras de maestros como Roy Lichtenstein y Francis Bacon, manteniendo siempre un sistema de cesiones con coleccionistas privados.

Málaga se prepara así para consolidar su posición como epicentro cultural del sur de Europa. La transición hacia el MuCAC no es solo un cambio de nombre, sino una apuesta por la profesionalización pública que integra el patrimonio histórico y la vanguardia artística en un esquema más ambicioso, asegurando que la ciudad siga siendo un punto de encuentro dinámico e innovador para las artes visuales.