- El fuego se originó el lunes a las 19:30 en la N-432, cerca del cruce con Los Villares.
- Se movilizaron 71 efectivos terrestres, dos autobombas y once medios aéreos.
- La situación operativa 1 se activó y luego se rebajó a nivel 0 tras la estabilización.
- Es el tercer incendio del año en la zona, tras el grave siniestro del 24 de julio que arrasó 198 hectáreas.

El tercer incendio forestal del año en Cerro Muriano quedó extinguido en la mañana del martes, después de una noche de intenso trabajo por parte del Plan Infoca. El fuego se declaró poco antes de las 19:30 del lunes en el borde de la carretera N-432, justo en el cruce que da acceso a Los Villares, una zona que ya había sufrido otros siniestros en las últimas semanas. Las llamas, alimentadas por la vegetación seca y las altas temperaturas, obligaron a desplegar un amplio operativo que llegó a contar con 71 efectivos por tierra y once medios aéreos.
La rápida evolución del incendio llevó al consejero de la Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa, Antonio Sanz, a activar la fase de emergencia en situación operativa 1 en torno a las 20:45. Este nivel, previsto para incendios que requieren una respuesta reforzada, permitió coordinar a todos los servicios de emergencia. Afortunadamente, la evolución favorable del fuego permitió darlo por estabilizado a las 21:20, y horas después, sobre las 02:10 de la madrugada, quedó controlado. Finalmente, a las 13:00 del martes, se confirmó su extinción total.

Un dispositivo de gran envergadura
Para hacer frente a las llamas, el Plan Infoca movilizó un dispositivo que llegó a incluir 71 bomberos forestales apoyados por dos camiones autobomba. En el aire, once medios trabajaron de forma coordinada: un helicóptero pesado, dos semipesados, uno ligero, dos aviones de carga en tierra, cuatro anfibios ligeros y un avión de coordinación. También participaron efectivos de la Guardia Civil y del sistema de emergencias 112. Con la caída del sol, los medios aéreos regresaron a sus bases, pero el operativo terrestre continuó con 40 efectivos, dos autobombas y una unidad médica para asegurar el perímetro y evitar rebrotes.
El fuego afectó principalmente a una zona de vegetación cercana al cruce de carreteras, aunque no se registraron daños en viviendas. No obstante, la N-432 permaneció cortada al tráfico durante las labores de extinción, y desde el restaurante Los Pinares, situado en las proximidades, los testigos relataron cómo las llamas se propagaron rápidamente desde una mediana hasta el monte. El propietario del establecimiento, Rafael García, señaló que el foco se encontraba a unos 600 metros del gran incendio del 24 de julio.

Estabilización y control del incendio
La evolución del incendio fue favorable desde el primer momento, lo que permitió dar por estabilizado el fuego en apenas dos horas. A las 21:20, el Plan Infoca comunicó la estabilización, y acto seguido se desactivó la situación operativa 1, pasando a nivel 0. Durante la madrugada, los equipos terrestres trabajaron en el remate y liquidación de las llamas, logrando el control total a las 02:10. Ya por la mañana, los últimos focos fueron sofocados y se declaró extinguido.
El consejero Antonio Sanz agradeció el trabajo de los efectivos y pidió a la población que extremara las precauciones. En sus redes sociales, recordó la importancia de cerrar puertas y ventanas para evitar la entrada de humo, no acercarse a la zona del incendio y seguir las indicaciones de las autoridades. Afortunadamente, no fue necesario realizar desalojos preventivos en esta ocasión, a diferencia de lo ocurrido en el incendio de finales de julio.

Un verano de incendios en Cerro Muriano
Este nuevo siniestro se suma a una sucesión de incendios que han golpeado Cerro Muriano durante el verano. El más grave se registró el 24 de julio, cuando un camión cargado de paja ardió en la N-432 y las llamas se extendieron rápidamente al monte. Aquel fuego obligó a evacuar de forma preventiva a 274 vecinos de las urbanizaciones Villa Sanjurjo y Villa Alicia, y movilizó un amplio operativo que logró estabilizarlo tras afectar a 198 hectáreas de masa forestal. Las labores de extinción se prolongaron durante cinco días.
El primero de los incendios del año en este entorno se produjo el 13 de junio en el campo de maniobras de la base militar de Cerro Muriano. En aquella ocasión, la intervención estuvo condicionada por la presencia de munición sin explosionar, lo que obligó a centrar los trabajos en impedir que el fuego saliera del perímetro militar. La reiteración de estos episodios ha puesto el foco sobre la zona, considerada uno de los enclaves más sensibles de la Sierra de Córdoba durante la campaña estival.

La coincidencia de que dos de los fuegos se hayan originado junto a la N-432, mientras que el primero tuvo lugar en el recinto militar, mantiene la atención sobre una zona que este verano ha requerido ya la movilización de algunos de los mayores dispositivos de extinción de la provincia. Las altas temperaturas, la sequedad de la vegetación y cualquier negligencia pueden facilitar que las llamas se propaguen con rapidez, por lo que las autoridades insisten en la necesidad de extremar las precauciones durante los meses de mayor riesgo.
