- La AEMET mantiene aviso naranja en el Levante almeriense con hasta 100 litros por metro cuadrado en 12 horas.
- La Junta activa la fase de emergencia, situación operativa 1, del PERI y envía una alerta ES-Alert a los móviles.
- Suspenden las clases en Pulpí, Huércal-Overa y Cuevas del Almanzora, y cierran parques y jardines.
- Protección Civil recomienda no cruzar zonas inundadas ni estacionar cerca de ramblas o cauces secos.

La provincia de Almería se prepara para una jornada de fuerte inestabilidad meteorológica. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha activado un aviso naranja por lluvias y tormentas en el Levante almeriense, con precipitaciones que podrían alcanzar los 50 litros por metro cuadrado en una hora y hasta 100 en doce horas. Ante esta previsión, la Junta de Andalucía ha decretado la fase de emergencia, situación operativa 1, del Plan de Emergencia ante el Riesgo de Inundaciones (PERI) en toda la provincia.
La medida, adoptada durante la noche, implica la movilización de los recursos autonómicos y el envío de una alerta ES-Alert a los teléfonos móviles de las zonas más expuestas. Además, se han suspendido las clases presenciales en tres municipios del Levante y se ha ordenado el cierre de parques y jardines como medida preventiva. Las autoridades piden a la ciudadanía máxima prudencia y que evite desplazamientos innecesarios hasta que el episodio remita.
Alerta naranja en el Levante almeriense
El aviso naranja estará vigente desde las 03:00 hasta las 12:00 horas de este jueves en la comarca del Levante. La previsión apunta a acumulados de hasta 50 litros por metro cuadrado en una sola hora y de 100 litros en doce horas, según los datos de la Aemet. Las precipitaciones pueden venir acompañadas de granizo y descargar en cortos periodos de tiempo, lo que eleva el riesgo de crecidas repentinas en ramblas y cauces. A partir del mediodía, el aviso bajará a nivel amarillo hasta las 20:00 horas, con una previsión de 15 litros por hora y 40 en doce horas. Además, el resto de la provincia de Almería permanece bajo aviso amarillo, al igual que zonas de Granada, Jaén, Córdoba y Málaga, según ha informado el 112.

Medidas preventivas: clases suspendidas y ES-Alert
La activación de la fase de emergencia ha llevado a la suspensión de la actividad educativa presencial en los municipios de Pulpí, Huércal-Overa y Cuevas del Almanzora. También se ha ordenado el cierre de parques y jardines en estas localidades para evitar riesgos ante posibles rachas de viento y caídas de ramas. La Junta ha enviado un mensaje ES-Alert a los móviles de las zonas afectadas, tanto en español como en inglés, advirtiendo del peligro y pidiendo que se extremen las precauciones. El consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, ha defendido la decisión como una medida de prudencia: “Prevenir nunca hace daño, lo peor es no tomar medidas”. También ha recordado las situaciones vividas durante la pasada DANA y ha insistido en la necesidad de reducir al mínimo los desplazamientos por carretera.

Recomendaciones de seguridad ante las lluvias
Los servicios de emergencia recuerdan que nunca se debe cruzar una zona inundada o con balsas de agua, aunque se haga a diario, porque la profundidad puede ser mayor de la que parece. Si el vehículo queda atrapado por la corriente, hay que abandonarlo cuando el agua supere el eje de las ruedas y buscar un lugar elevado. Tampoco se debe acampar ni estacionar cerca de cauces de ríos o ramblas, incluso si están secos, porque las escorrentías pueden provocar crecidas súbitas. En casa, si sube el nivel del agua, conviene trasladarse a las plantas superiores y evitar sótanos y garajes. El 112 está disponible las 24 horas para cualquier emergencia.

La previsión meteorológica indica que la situación tenderá a estabilizarse a partir del viernes, con una recuperación progresiva de las temperaturas. Mientras tanto, las autoridades mantienen activos los operativos de vigilancia y seguimiento, y piden a la población que consulte únicamente fuentes oficiales y siga las instrucciones de Protección Civil. La provincia de Almería afronta así un nuevo episodio de lluvias torrenciales, con la lección aprendida de anteriores temporales y con la prevención como principal herramienta para evitar daños mayores.