
La octava etapa de La Vuelta, con salida en Puçol y llegada a Xeraco, ha dado un vuelco inesperado a la carrera. Tadej Pogacar, dominador absoluto con tres victorias parciales y más de tres minutos de ventaja en la general, sufrió una caída a unos 30 kilómetros de meta y tuvo que abandonar. El esloveno, pentacampeón del Tour de Francia, se marcha con una conmoción cerebral, una fractura desplazada de clavícula izquierda y una vértebra cervical estable, según el parte médico.
La etapa, de 122 kilómetros, se resolvió al sprint con la victoria de Bryan Coquard (Cofidis), que superó a Mads Pedersen y Jordi Meeus. Sinuhé Fernández (Burgos-Burpellet-BH) protagonizó una larga fuga en solitario que fue cazada en los últimos kilómetros, y Xabier Mikel Azparren intentó un último ataque sin éxito. Tras el abandono de Pogacar, el nuevo líder es Enric Mas (Movistar), que tendrá que defender el maillot rojo ante rivales como Primoz Roglic y Felix Gall.
El adiós que cambia todo

La caída de Pogacar se produjo poco después del sprint intermedio de Simat de Valldigna, y aunque intentó continuar, finalmente hubo de subir a la ambulancia. Es la primera vez en su carrera que abandona una ronda por etapas. La última vez que un líder de La Vuelta se retiró por una caída fue Igor Antón, camino de Peña Cabarga en 2010. El vacío dejado por el esloveno reabre por completo la lucha por la general, y los equipos empiezan a mover ficha.
Mas, que había sido podio en cuatro ocasiones y nunca había logrado el título, sabe que está ante una oportunidad histórica. Su victoria en la novena etapa, con final en el Alto de Aitana, fue una declaración de intenciones: atacó en los últimos kilómetros y solo Oscar Onley fue capaz de seguirle, aunque sin poder disputar el triunfo. Con esa renta, Mas se puso líder con 1’18» sobre Roglic y 1’39» sobre Gall.

Mas sentencia en Aitana

La etapa de Aitana, con 5.166 metros de desnivel y seis puertos, parecía diseñada para que los favoritos se midieran. La fuga estuvo compuesta por nombres importantes como Pavel Sivakov, Alexey Lutsenko o Santiago Buitrago, pero en la ascensión final fue el propio líder quien tomó la responsabilidad. Enric Mas se impuso en la cima con autoridad, logrando su segunda victoria parcial en la Vuelta (la primera fue en 2018). El mallorquín confirmó que está en el mejor momento de su carrera.
La jornada también sirvió para ver a un gran Oscar Onley, joven del Netcompany-INEOS, que confirmó su candidatura a la clasificación de los jóvenes. Por detrás, Primoz Roglic no pudo seguir el ritmo de Mas y cedió tiempo, aunque sigue segundo. La contrarreloj de casi 33 kilómetros en Jerez y las etapas de montaña restantes harán que la diferencia sea crucial.
Omrzel, la irrupción más joven

El esloveno Jakob Omrzel, de 20 años y 5 meses, se convirtió en el ganador más joven de esta Vuelta al imponerse en Calar Alto. Omrzel atacó a 12 kilómetros de la meta y logró una ventaja de 1’56» sobre Urko Berrade, con Santiago Buitrago tercero. La etapa tenía cinco puertos y una altitud final de 2.140 metros.
En el grupo de favoritos, Enric Mas volvió a atacar para aumentar su ventaja, sacando tiempo a Roglic y Gall. Gracias a su movimiento, el líder llegó a la meta con 1’45» de margen sobre el esloveno del Red Bull y 2’06» sobre el austríaco. El equipo Movistar, con una gran labor de Raúl García Pierna, supo contrarrestar los ataques de los rivales. Esta victoria de Omrzel, no obstante, confirma la calidad de la nueva generación.
La etapa 13 y el futuro inmediato

Tras la dura etapa de Calar Alto, la decimotercera jornada entre Almuñécar y Loja, en Granada, se presenta como una tregua de media montaña, ideal para una escapada. Aunque el perfil permite a los aventureros, los hombres de la general tendrán que vigilar posibles emboscadas. Mas encara esta etapa con su renta intacta, consciente de que cada día es un paso más hacia el primer título de su carrera.
La Vuelta 2026 está considerada una de las más duras de la historia, con 3.275 kilómetros y 58.000 metros de desnivel acumulado. Tras el paso por Mónaco, Francia y Andorra, la carrera ha atravesado la costa mediterránea y ahora se adentra en Andalucía. La llegada final será en Granada el 13 de septiembre, y aún quedan etapas clave como la penúltima, con el Collado del Alguacil. El liderato de Mas es firme, pero la amenaza de Roglic y Gall sigue muy presente.

El abandono de Pogacar ha cambiado por completo el guion de la prueba. Lo que parecía un paseo triunfal se ha convertido en una lucha abierta entre varios aspirantes. La afición española sueña con ver a Enric Mas levantar su primer gran título, y el ciclismo celebra la aparición de jóvenes como Omrzel y Onley. La Vuelta sigue dando espectáculo.






































